Pintores murcianos: la temporal del MUBAM con artistas del XIX y XX

Pintores murcianos. Colección del MUBAM. Ese es el título que puede leerse en la primera y amplia pared que recibe al visitante en la exposición temporal del Museo de Bellas Artes. La frase comparte pared con la claridad de la luna y del humilde candil de Paisaje de pescadores de Antonio de la Torre, con sus barcas y redes; y lleva a avanzar hacia el resto de la sala, donde otras obras contienen retratos de los más diversos personajes y estilos, así como bodegones, paisajes de montaña y escenas costumbristas y de todo tipo que invitan a detenerse ante cada cuadro para observarlo en su peculiaridad. Unas obras muy distintas, pero que proceden de los fondos de un mismo museo, y quedan reunidas por estar todas ellas firmadas por autores murcianos de los siglos XIX y XX.

Inaugurada el pasado mes de diciembre, Pintores murcianos pone en las paredes del Museo de Bellas Artes de Murcia (MUBAM) una temporal que lleva al público obras que no han entrado a formar parte de la colección permanente del museo, y están guardadas en sus almacenes. “Lo que hemos pretendido con esta exposición, esta colectiva de pintores murcianos, es mostrar cuadros de los fondos del museo”, explica el director del MUBAM, Javier Bernal, en su despacho, en ese mismo edificio. “Son cuadros que pertenecen a la colección de la Comunidad Autónoma, y concretamente del Museo de Bellas Artes”, dice el director, y explica que han entrado al museo por distintas vías: donaciones, compras, depósitos, concursos, bienales… Unas obras que, aunque en algunos casos han sido mostradas de forma puntual en entidades fuera del museo, resultarán nuevas para la mayoría de espectadores.

Un total de 55 obras de más de 25 autores que son, sin embargo, una pequeña parte de los depósitos del museo, y que han sido cuidadosamente seleccionadas entre unos fondos que llegan a prácticamente cuadruplicar la muestra: “La labor de selección la hemos hecho desde el museo, bajo los criterios de diversidad de autores, que haya un abanico amplio de autores diferentes murcianos; calidad, porque si de un autor teníamos tres obras hemos escogido la que hemos entendido que era más acorde, o tenía más calidad; y también cuadros que al final crearan una muestra armoniosa”, explica Javier Bernal.

En la obra seleccionada aparecen las firmas de Antonio de la Torre, Antonio Gil Montejano, Valdivieso, Sobejano y Manuel Arroyo y Lorenzo, entre otros autores del siglo XIX; y a ellos se suman Bonafé, Pedro Flores, Luis Garay, Joaquín, Ramón Alonso Luzzy, Mariano Ballester, Muñoz Barberán, Avellaneda, Párraga, Sofía Morales, Molina Sánchez y Ramón Gaya, entre otros muchos pintores del siglo XX, con nombres como los de Falgas, Pedro Serna, Alfonso Albacete, Pina Nortes, Enrique Nieto o Mª Carmen Artigas entre sus filas. Y es que, indica el director del MUBAM, no siempre hay que remitir a pintores que ya no están. “También es importante ver dentro de un museo, de una colectiva de fondos, pintores vivos”, dice el director al hablar de unas obras que, en muchas ocasiones, solo pueden ser visualizadas por el público en exposiciones como ésta, que permiten además que las firmas de estos autores puedan verse dentro del museo.

La exposición, que comienza en la planta baja, continúa en la segunda sala, al subir las escaleras. Ya desde la puerta se ve a Isabel II, retratada en el lienzo por José Pascual y Valls y escoltada por el desenfado de Gemas, de Mariano Ballester, y de Maja y torero, de Pedro Flores. Una muestra que, en sus dos salas, deja ver temas que van desde La ventana del estudio de Bonafé, hasta Viernes Santo, de Pina Nortes; La visión de Ezequiel, de Manuel Arroyo; la Procesión de San Blas y la candelaria, de Mª Carmen Artigas; o un Desnudo en la ventana, de Mariano Ballester, en un amplio abanico de motivos pictóricos que pasan por el estilo propio de cada autor.

Cuando se le pregunta qué cuadro de la muestra escogería, el director del MUBAM menciona uno de los presentes en la segunda sala: “Yo eligiría un retrato pequeñito de Pedro Flores que es a su mujer, a su primera mujer, Antonia”, y explica el motivo: “Es un artista maravilloso, Pedro Flores; es un retrato pequeño con una sensibilidad tremenda y desde el punto de vista pictórico me atrae más que a lo mejor un paisaje”.

La temporal Pintores murcianos ha sido, además, testigo de la reapertura del MUBAM al público el pasado 26 de enero después de la remodelación de sus salas, y la incorporación de la nueva museografía. Entre los cambios realizados en las salas está, en primer lugar, la ocultación del zócalo: “Nosotros tenemos un museo muy bonito, pero no son paredes muy altas. No se quedan como en otros grandes museos que tienen unas salas de nueve, o diez o doce metros”, explica el director, y recuerda que el zócalo rojo presente en las salas del museo les restaba setenta centímetros de pared, e impedía colgar obra de determinados formatos. “La obra no vas a ponerla por encima del zócalo, obviamente. Entonces, panelando de arriba abajo hemos conseguido más espacio expositivo”, explica el director.

También se han cambiado los colores de las salas, para adaptarlos a una guía de mano que, adelanta Javier Bernal, pronto estará disponible para el usuario, para que el visitante pueda moverse con esa guía de una manera más intuitiva, guiándose por colores. “Están adecuados a las distintas tendencias, movimientos artísticos o épocas. Así, el verde claro lo hemos identificado con el siglo XX; los azules, con el XIX; un color naranja pastel con el XVIII, y luego toda la pintura antigua se ha quedado en un fondo blanco”, dice el director, y añade que también se ha mejorado la iluminación, con una luz que no genera sombras; y se ha modificado el discurso del museo, que empezaba por la pintura del siglo XV e iba avanzando sala tras salas hasta llegar a las vanguardias en los pisos superiores. “Hemos invertido la visita”, explica Javier Bernal: “Cuando el nuevo espectador entre al museo, lo primero que va a encontrar en la sala derecha, que es la primera, es el siglo XX”, y de ahí pasará por las otras épocas hasta llegar a la pintura más antigua. En la anterior disposición, las columnas de las primeras salas podían molestar a los visitantes, que para ver mejor las obras antiguas, por lo general de grandes tamaños, necesitan alejarse de ellas; un problema que desaparece con los formatos del siglo XIX y XX, que son más reducidos. “Ahora los cuadros antiguos en las salas de arriba respiran más, tienen más amplitud. Y la pintura del XIX y XX también respira, porque son cuadros más contenidos”, señala Javier Bernal.

En esta remodelación se han introducido cambios también en la colección permanente del museo, con la incorporación de una treintena de obras de autores como Inocencio Medina Vera, Hernández Amores, Pedro Flores, Gómez Cano y Hernández Carpe, todos ellos murcianos; además de otros nacionales, como Tàpies, o internacionales, como Federico Barocci y Bezzuoli, autores italianos del Bajo Renacimiento y del siglo XIX respectivamente.

No es la primera vez que el MUBAM muestra parte de sus fondos en la exposición temporal. “Ya hicimos una hace un par de años, un verano, que era también de fondos del museo pero solo con dibujos, que fue una maravilla y con muchísimo éxito”, dice Javier Bernal en referencia a Obras sobre papel, la exposición que, de junio a septiembre de 2016, reunió planos, retratos, estudios anatómicos y dibujos que iban desde el Renacimiento hasta el siglo XX. De igual forma, señala el director, no se descarta la celebración de nuevas exposiciones con otras de las obras de los fondos hasta mostrar, si no todo, sí lo más interesante de esta colección que guarda el MUBAM.

Por lo pronto, en Pintores murcianos el espectador va a ver “obras desconocidas, que no conocía; obras que solamente va a tener la oportunidad de verlas ahora, porque luego volverán a los fondos”, apunta el director, que señala que pueden pasar años hasta que se decida volver a mostrarlas. “Creo que la muestra es interesante; ha quedado una exposición muy bonita, muy entretenida, muy armoniosa. El espectador va a encontrar un paisaje frente a un retrato, un retrato de niño, un bodegón… es una selección de obras donde la temática varía continuamente”, concluye.

La exposición, después de haber recibido la visita de casi 4.000 espectadores, seguirá en sala hasta el 11 de febrero, para que los visitantes puedan conocer, o redescubrir, unas obras que trasladan a escenas muy distintas a través de la mirada de unos artistas que ya forman parte de la historia reciente de la pintura murciana.

Redactora y editora de El Visitante.

1 thought on “Pintores murcianos: la temporal del MUBAM con artistas del XIX y XX

  1. He visitado El Visitante con auténtico placer. Me parece un sitio excelente al que volver periódicamente para informarse sobre lo que pasa en materia de arte en la Región de Murcia.
    La presentación y redacción es impecable.
    Enhorabuena Carmen García!

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